Aqualogy

AQUABLOG
Espacio de opinión sobre el agua y sus retos

31 enero 2017

Conectar las diferencias

D

Una nueva sensibilidad y un nuevo concepto de innovación siempre conllevan una ampliación del ecosistema de partners naturales. La adopción de la innovación social implica incluir, por ejemplo, a la red habitual de partners tecnológicos, empresas emergentes, universidades, etc. otros nuevos agentes que por su imbricación con la sociedad nos dan acceso a nuevos datos y a nuevas oportunidades de innovar como empresa; y ello conlleva trabajar desde las diferencias.

En la innovación social la heterogeneidad no es un escollo que sortear, sino una oportunidad de enriquecerse por el contacto mutuo. La riqueza subyacente de la diferencia es enfatizada por el Skoll Centre for Social Entrepreneurship, de la Saïd Business School de Oxford en su connected difference theory (CDTh, teoría de la diferencia conectada).

La connected difference theory enfatiza tres dimensiones esenciales presentes en cualquier innovación social de impacto:

1. La innovación social implica nuevas combinaciones relacionales (híbridos). Como sugieren Howard Becker y Michael Porter, la innovación es un acto social; no hay innovación sin interacción con otros. Por lo tanto, cualquier innovador que se precie debe conectarse a otros que lo complementen desde la diferencia.

2. Reconocer las diferencias entre los agentes involucrados en la innovación social obliga a romper los márgenes y las demarcaciones habituales —dentro/fuera, público/privado—. Más allá de las disciplinas epistemológicas y la rigidez sectorial, las organizaciones se mezclan para encontrar, junto con otros, oportunidades todavía no exploradas.

3.  Como consecuencia de los puntos 1 y 2, las relaciones sociales, tanto entre organizaciones como entre agentes, se reinventan y generan nuevas dinámicas que se expanden: la captación de datos, la conceptualización de la idea, el desarrollo de la innovación y su difusión.

Por todo ello, al trabajar con nuevos contactos, sobre nuevos temas y mediante nuevas formas de relacionarse, se desencadenan innovaciones en cadena.

Las principales reticencias iniciales a innovar socialmente —¿Cuál es el retorno? ¿Es esto mi competencia distintiva? ¿Qué valor añade al cliente?— se vencen al realizar una primera innovación social. En el instante en que se evalúan el valor generado para la sociedad y para la organización y la potencia de la cadena híbrida de valor, no cabe duda del mundo de posibilidades que se abre.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *